Cuando Luke Islam, de 12 años, subió al escenario de America’s Got Talent, nadie esperaba la voz impresionante que seguiría. El joven cantante de Nueva York puso todo su corazón en “She Used to Be Mine”, ofreciendo una actuación tan emocional y pura que toda la sala quedó en silencio.

La jueza Julianne Hough se conmovió hasta las lágrimas — y en segundos presionó el Golden Buzzer, enviando a Luke directamente a los shows en vivo. Su reacción, una mezcla de sorpresa y alegría, se convirtió en uno de los momentos más inolvidables de la temporada.
👉 Mira el video completo abajo.