Durante las audiciones de 2026 de Britain’s Got Talent, un joven concursante ofreció un momento que destacó de inmediato.

Subiendo al escenario con una confianza sorprendente para su edad, el niño eligió interpretar una canción difícil del musical Wicked.
El público quedó en silencio, cautivado por su voz. La reacción de Alesha Dixon fue inolvidable.