Cuando las mejores amigas Abbey y Lisa—conocidas como Ablisa—subieron al escenario de The X Factor en 2010, trajeron confianza, energía y personalidades fuertes. Desde el principio, su audición destacó no por su talento vocal, sino por el drama impredecible que siguió.

El dúo se presentó como inseparable y divertido, pero su química comenzó a romperse rápidamente. Antes de cantar ya había discusiones incómodas. Su actuación de “That’s My Goal” no convenció a los jueces.
Las críticas aumentaron y las tensiones explotaron. En lugar de aceptarlas, discutieron entre ellas y con los jueces. Lo que empezó como una audición prometedora terminó siendo uno de los momentos más caóticos del programa.