El público no podía creer lo que estaba viendo cuando Miranda Cunha subió al escenario con una actuación de baile atrevida y llena de energía que captó instantáneamente la atención de todos. Desde el primer movimiento, llenó el escenario de confianza, carisma y una energía imparable.

Justo cuando parecía que la actuación no podía ser más sorprendente, Miranda se acercó a Simon Cowell y dejó a todos en shock al darle un beso en los labios. Ese momento inesperado hizo que los jueces y el público rieran, aplaudieran y se preguntaran qué sucedería después.
Simon parecía completamente desprevenido, mientras que los demás jueces no pudieron ocultar sus reacciones.